o y esas sábanas que olían a ti, podía jurar que era el olor más bonito del mundo. Sonreía y no me importaba una mierda el mundo, todo se concentraba en esa habitación, el mundo eran tus brazos para mí.Que mal que el cuento de hadas se acabó, ojala pudiesemos haber estado así de juntos otra vez.
~ La cercanía no se mide en centímetros, se mide en latidos.
Esa noche solo hablabamos de amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario